Juguetes de altos vuelos
ESCUADRILLA Dos de los participantes ultiman los detalles de uno de los modelos, recién sacado del Mar Menor tras amerizar. / A. SALAS
San Javier 19 de Octubre de 2008
Aficionados de toda España se reúnen en Santiago de la Ribera con motivo de la IV Concentración Nacional de Hidroaviones por Radiocontrol.
Son los únicos pilotos del mundo que no despegan los pies de la tierra en pleno vuelo. Es su habilidad con los dedos la que permite a estos juguetes de altos vuelos hacer piruetas y requiebros en el aire con una soltura propia de la Patrulla Águila del Ejército del Aire. Los aficionados al aeromodelismo aseguran que su afición es una pasión, más aún, un enganche que te atrapa y te entrega a la búsqueda de nuevas piezas, modelos más avanzados, ejemplares más perfectos.
La playa de Santiago de la Ribera acogió ayer a casi una veintena de adeptos al aeromodelismo, todos ellos artífices de hidroaviones a escala que dibujaron tirabuzones sobre las nubes oscuras que cubrían el cielo. Avanzados pilotos de Navalcarnero, Elche, La Unión, Cartagena, Murcia y La Ribera participaron en la exhibición, que estaba organizada por el Club de Aeromodelismo Mar Menor de Santiago de la Ribera, uno de los pioneros de la Región.
Con 62 miembros, el Club local disfruta de un prestigio ganado a pulso, ya que entre otros valores cuenta con el subcampeón de España de F3M, José Luís Martínez, quien pilota a distancia un Aeromaster adaptado a hidro.
«Es la habilidad con los dedos la que distingue a un buen piloto, y no un modelo especial», explica el coordinador del encuentro, Miguel Marín. No hay más que ver el cuidado con el que los aficionados tratan sus piezas únicas, muchas de ellas modelos estáticos a los que se ha instalado motor y flotadores para amerizar.
Espectacular resultó la demostración de un helicóptero anfibio cuyas piruetas sorprendieron al público que acudió a la playa para ver estos curiosos artilugios a escala. Con un Mar Menor de corto oleaje y envidiable clima, los aficionados aseguran que La Ribera es el lugar ideal para realizar los mejores amerizajes.
Fuente: La Verdad